miércoles, 26 de octubre de 2011

GOBIERNO Y ECONOMIA VIRULENTA


Este ensayo no pretende ser total, es simplemente una opinión, una explicación sencilla de un problema que debe interesar a todos, tal vez con errores de apreciación y que de ninguna forma abarca todas las variables de la economía mundial, sin embargo considero la generalidad  clara y espero sea también concreta.

¿Alguna vez se ha preguntado porque los gobiernos se endeudan?, en cierto momento dedique mi tiempo a reflexionar respecto de esta interrogante, lamentablemente se nos ha hecho creer que la economía esta reservada para intelectuales de mucho seso, aunado a la situación de que en nuestro país no se fomenta el amor a las ciencias exactas, al calculo y otras divertidas materias, por lo que terminamos con un profundo desprecio a las cuestiones básicas de toda sociedad, es decir,  el manejo de los recursos  con que la misma comunidad se nutre queda en el limbo de la apatía.

Todos sabemos que los gobiernos cobran contribuciones, -de acuerdo al código fiscal, impuestos, derechos, aportaciones de seguridad social, contribuciones de mejoras- dichos recursos se deben aplicar en proyectos de infraestructura (carreteras, construcción de hospitales, escuelas, oficinas administrativas, mantenimiento, aeropuertos, puertos marítimos) etcétera), gasto corriente, nominas de trabajadores del Estado, pensiones para jubilados, presupuesto para dependencias, organismos desconcentrados y paraestatales, así como apoyos y programas sociales, creados para distribuir mejor el ingreso; en principio lo que los ciudadanos aportamos debería de ser suficiente para mantener todo el gasto de gobierno, pero existen ocasiones en que no es así, por lo que la hacienda pública decide “emitir deuda”,  es decir documentos por los cuales el gobierno recibe dinero de particulares, empresas, inclusive otros países, a cambio de comprometerse a regresar el monto con un interés, en un determinado tiempo, entre los mas comunes en México tenemos los CETES, PETROBONOS, UDIBONOS, BONOS DE DESARROLLO.

Cada vez que se subastan o emiten estos instrumentos, el gobierno asume deuda que será pagada con la propia recaudación fiscal o de los beneficios que le retribuya la inversión que hará, en ciertos casos es necesario realizar estas operaciones para que el gobierno tenga efectivo disponible para proyectos que de otro modo tendrían que esperar muchos años, como la construcción de refinerías o de puertos marítimos de gran calado;  mas la situación se complica cuando es el propio gobierno quien  al administrar dichos recursos los derrocha o por variaciones previsibles, se pierden, pues lo que sucede es que la deuda no se paga y crece como cualquier otra, además recae sobre ella intereses moratorios que hacen mas difícil su pago; muchas personas y principalmente empresas dedicadas al rubro de inversión (casi cada Grupo Bancario tiene una división financiera) esperan a tener las mejores condiciones de compra de estos elementos, -intereses mas altos y plazos de pago mas reducidos - , y de esta manera generar ganancia mas rápido, presionando con ello al gobierno para que liquide su deuda con perdidas, en pocas palabras, pagan centavos y reciben pesos.

Esta situación presiona las finanzas del gobierno, que en vista de su incapacidad para recaudar mas dinero de los contribuyentes,  emite mas deuda para pagar las cuentas mas atrasadas, ingresando en un circulo vicioso similar a cuando se usan tarjetas de crédito para pagar otras tarjetas. Llegará entonces un punto en que la deuda sea tan grande que sea impagable, con lo cual, se requerirá contratar créditos con organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) o el Banco Mundial (BM) a fin de reparar la economía.

Obviamente el FMI y BM (instituciones creadas por los países ricos) no prestan por caridad, usualmente estos contratos de crédito mantienen condiciones muy complicadas para el país que lo solicita, ya que aparte de la propia obligación de pago, mas el interés, condicionan el apoyo a la apertura de las distintas áreas de la economía del país que emite deuda, con el fin de que las industrias transnacionales que se asientan en los países ricos, entren con condiciones inmejorables a la ya de por si golpeada economía del país deudor. Siendo las de especial interés para las industrias trasnacionales el sector energético y extractivo, por citar algunas.

Ahora la crisis empeora, ya que al entrar transnacionales a mercados recientes carentes de capacidad, poco protegidos, con baja tecnología y educación, las empresas públicas del país  (públicas o privadas)  quedan a merced de las enormes potencias, incitando su desaparición aumentando el desempleo y las necesidades de la población; de igual modo baja el ingreso, y por lo tanto hay menor recaudación y menor crecimiento económico, provocando el gobierno nuevamente no pueda pagar, cayendo en la moratoria, y como resultado tenemos el aumento de las deudas, ahora se comprende la  asumida con los organismos internaciones,  así como con los acreedores originarios que como señalamos son en su mayoría Bancos y sociedades de Inversión.

Entonces se recurre otra vez a  los organismos internacionales y a los países con liquidez para mejorar las condiciones de la deuda contraída, exigiendo ahora estos últimos, recorte al gasto publico, es decir, eliminación de programas sociales, educativos, mantenimiento de empresas paraestatales, disminución de nominas, eliminación de aumentos, bonos, subsidios, baja de pensiones, aumento de la edad laboral y por ultimo, el aumento de “impuestos” a los contribuyentes; entre ellos las empresas que hacen recortes para poder sostenerse, por lo que  elimina empleos, engrosando de este modo la desocupación. En este punto la soberanía financiera sobre las decisiones de recaudación y gasto, se ha perdido por completo y el país deudor se encuentra en crisis.

Otro problema son las “calificadoras”, empresas dedicadas a juzgar que país o institución publica o privada mantiene las mejores condiciones para invertir, otorgando niveles, provocando con ello opiniones que son prácticamente reglas para que las personas físicas o colectivas lleven dinero a donde las calificadoras señalan. Una baja en la calificación otorgada por estas empresas provocaría por ejemplo que un Estado no reciba inversión extranjera o que se le nieguen créditos.

Dado que todas las acciones tomadas para salvar el problema no son más que decisiones momentáneas, la deuda se incrementa sin control hasta que no hay forma de salvarla, por lo que se suspenden pagos por parte del país deudor y  en algunos casos se conviene una “Quita”, es decir, que el acreedor recibe un menor porcentaje de lo que se le debe y da por saldada la deuda. Esto provoca que los antes acreedores – que también tienen obligaciones con otras personas - no cumplan con sus obligaciones totalmente, aumentando sus propias deudas internas, concluyendo su situación en rescates por parte sus  gobiernos expandiendo el problema y convirtiéndolo en una dificultad que afecta a todos los sistemas, y en un mundo con economía globalizada a todos los países, cayendo la economía en recesión.

Esta situación pasa actualmente en España, Gracia, Irlanda, Italia y se extiende a toda la Unión Europea.

Lo peor de todo es que esto se puede evitar y solucionar  con lo que siempre ha faltado en el desgastado sistema capitalista y al sistema político dominado por las empresas que padece el mundo, RESPONSABILIDAD.

Hector Márquez

EL DERECHO ANTE LAS NUEVAS TECNOLOGIAS

 No olvidemos que el conocimiento es uno, a veces lo dividimos y sistematizamos para entenderlo mejor, pero es indisoluble y solo asi sirve a nuestros fines.

Para todos, y en esencia para los más jóvenes, es una realidad, las fronteras nacionales se han disuelto en un mar de tecnología y globalización, ya no se puede ser espectador de las transformaciones que sufre nuestro mundo, estamos inmersos en las primeras décadas una gran revolución  que junto al descubrimiento de la agricultura y la industrialización, conforman las etapas de desarrollo humano que citaba el futurista estadounidense Alvin Toffler en su afamado libro “La Tercera Ola”.

Fenómenos y hechos como el Internet, el auge en las técnicas de información y comunicación, el  ciberespacio y la trascendencia que tiene en nuestra vidas, las nuevas formas de aprovechamiento energético, la modificación del trabajo y los medios de producción, el nacimiento de la infoesfera, las relaciones, expresiones, e inclusive sentimientos, la posibilidad de una vida paralela a la real dentro de una zona virtual; son situaciones que poco a poco y casi sin notarlo modifican radicalmente nuestras vidas y las de generaciones futuras.

Ahora se tiene acceso a información gubernamental sensible, redes sociales, mensajería instantánea, transferencia de datos de calidad sin precedentes, foros de análisis y discusión, blogs, etcétera; todo en tiempo real y sin siquiera presionar botones.

En las ciencias sociales y particularmente el Derecho, la interacción con la cibernética y las nuevas tecnologías, han dado pie a estudios transdiciplinarios que amenazan con cimbrar las bases más sólidas de la ciencia jurídica, en tal forma que afectan  conceptos que habían permanecido inmóviles durante décadas y quizá siglos,  logrando  una maleabilidad no esperada, pero necesaria.

Cuestiones  y conceptos como el Estado, el nacimiento y auge del Derecho de la Información, la Teoría de Sistemas,  la Integración Económica, el Derecho de la Informática, las relaciones mercantiles y laborales, los Derechos de Autor, inclusive la soberanía, las relaciones internaciones concluyendo con la organización , resistencia e inclusive desobediencia civil,  han encontrado en su interacción con la tecnología, un refugio que les permite crecer y nutrirse para dar vida a nuevas instituciones, nuevas normas y un nuevo orden jurídico mundial.

Especial mención requieren los Derechos Humanos, -entendidos como facultades, prerrogativas o exigencias del ser humano ya sean sociales, económicas, o de cualquier índole, y exigibles frente a cualquier poder público o privado-, que han tenido un avance sin precedentes en su desarrollo y aceptacion, caminan de la mano los fenómenos de la ciencia y la técnica y las nuevas estructuras políticas, sociales y jurídicas.

Lamentablemente, para aquellos que estudian el Derecho es difícil competir con la velocidad a la que se desarrollan las nuevas tecnologías, problema que obedece en gran medida al temor de los mismos abogados que evitan el estudio de otras ramas del conocimiento, y olvidan que esta ciencia tiene su raíz en la realidad del conocimiento,  la conducta  y relaciones humanas.

De esta forma  es complicado comprender la precocidad de las nuevas generaciones que han nacido bajo el auspicio de la integración de conocimientos y tecnologías, en una relación indisoluble.

Estas situaciones han provocado que en nuestro país exista una carencia de regulación específica, -aunque existen excepciones de alcance técnico que comprende materias como la financiera, telecomunicaciones y el aprovechamiento de los ordenadores para el mejor tratamiento de datos, tal como sucede en  registros públicos,  juzgados, despachos, casos que únicamente abarcan cuestiones administrativas y comerciales- en gran medida existe un nivel muy bajo de estudio y explotación con respecto a esta problemática.

En el ámbito internacional, la  inferioridad que tienen los países dependientes y atrasados en relación con las potencias mundiales en los rubros de ciencia y técnica, provoca enormes demoras en los estudios sociales, a pesar de que existen iniciativas muy loables que tienden ha reducir e inclusive eliminar la “Brecha Tecnológica”, que separa los niveles de desarrollo.

Algunas de estas iniciativas como la Cumbre  Mundial sobre la Sociedad de la Información, han rendido frutos -aunque no en particular por acción de los acuerdos gubernamentales- sino por el abaratamiento de  los costos en equipo de alta tecnología en comunicación y datos, la uniformidad en los sistemas informáticos y el mejoramiento de la interface maquina-humano, que permiten que cada vez mas personas accedan con mayor facilidad a las redes de datos mundiales, nutriendo cada vez mas dichos sistemas.

Ante estos hechos, las nuevas generaciones de  juristas tienen el reto y la urgente necesidad de tener como premisa de su actuar la adecuación de la forma en que  se aprende y disecciona la conducta y la ley, el adaptarse de la mejor y más rápida forma ante los nuevos eventos que nos presenta el desarrollo mundial, bajo el objetivo de lograr la eficacia en las normas e instituciones que nos rigen y permiten la convivencia social, manteniendo en principio el respeto irrestricto a las libertades fundamentales y colocando el derecho de los terceros en la misma circunstancia.

Este objetivo solo se logrará anteponiendo el estudio transdisciplinario y constante del conocimiento, favoreciendo el entendimiento de las nuevas tecnologías y su aprovechamiento, evitando la satanización y temor  a las mismas, adaptando de forma definitiva nuestro ser al nuevo entorno que nos ha dejado el siglo XXI.

 hector marquez

BIENVENIDA

El dia de hoy iniciamos un proyecto con el esfuerzo conjunto de varias personas, con la simple idea de dar rienda suelta a la creatividad y al pensamiento, dentro de los cauces de la libertad de expresion y el derecho a comunicar nuestras ideas e  inquietudes. En este espacio hay lugar para cualquiera que desee un lugar para expresarse, sin censura ni limitaciones, ajeno a la cerrazon de espacios editoriales; agradezco a las personas que colaboraran con los contenidos y aprovecho la oportunidad para que aquel que ingrese tenga la confianza de comentar e inclusive participar enviando sus aportaciones via correo.

Deseamos generar un espacio de discusion, general , abierto e incluyente, critico y transdisciplinario, que abarque cualquier expresion humana, sin impedimiento en la materia o la calidad.

Sea pues este breve mensaje el punto de entrada para la difusion de las ideas, la racionalidad y la participacion.

Gracias

hector
h_mm_r84@hotmail.com
hectormarquez00@gmail.com